jueves, 24 de febrero de 2011

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Aceptar un sentimiento implica sucumbir a los temores personales; rendirse al arbitrio de un latido pasado de vueltas; abrirse paso a través de las dudas que nublan el horizonte, a golpe de motivaciones fantasiosas y argumentos ilógicos. Deshilachando cualquier propósito del pasado, para convertir aquello que iba a ser un jersey del que resguardarse del frío, en una manta perfecta para cubrir el sueño de dos personas.

Observando desde lejos, se pierden los detalles: se adquiere perspectiva. Se rompen vínculos y en la distancia, se escatima en riesgos. Observando desde lejos, se es comedido; se es cauto; se es frío...


...se es cobarde.


lunes, 14 de febrero de 2011

Tu vida, su vida, nuestras vidas

Nadie experimenta ya, nadie se inspira. No hay genios, sólo matemáticas detrás de cada representación artística. El sistema construye muros de gris y pesado cemento entorno a nuestra capacidad de innovar, y nadie puede ver más allá. La gente se droga creyendo que esquiva un modo de vida en el cual no encaja, pero es mentira. Dejan caer los brazos al suelo y suspiran de efímero placer. Otros quedan anclados en los cánones por intentar romperlos. Otros llevan gafas sin necesitarlas y recitan de memoria teorías. Algunos se esconden con sus respectivos vicios y consiguen la paz. Otros ponen bombas. La mayoría sonríe porque se ha olvidado de todos los sueños que, de joven, había prometido cumplir. A muchos les tiembla el pulso cuando les hablas de sexo, otros lloran cuando ven crecer y madurar a los personajes de una serie de televisión que se encarga de colmar de emoción existencias carentes de ella. Otros se meten en política y, o creen que pueden cambiar algo, o sólo pretenden aprovecharse como han hecho con ellos. Nadie quiere venganzas frías sino violencia gratuita. Otros cuidan de su coche, en lugar de cuidar a su madre. Hay perros en terrazas que anhelan pasear. Hay putas con cardenales en las calles y drogas recién salidas del recto de algún marroquí. Existen películas que lo curan todo por dos horas, relaciones que lo curan todo para siempre, amigos que no llaman porque duermen y novios que siempre sonríen. Y todo esto en una vida.


miércoles, 9 de febrero de 2011

Erase una vez, me

Siempre quise tener una casa de cristal, un cubo de vidrio flotando en la lejanía del cielo, ahí donde las nubes permiten intimidad, ahí donde los rayos de luz no dan lugar a las sombras. Siempre había deseado tener una vida apartada, pero completa. Las ventanas son la exhibición de lo inalcanzable, el deseo de mi lámpara. Quisiera compartir mi casa de cristal con quien amo, pero... prefiero que esa persona no entre en el palacio de sueños en el que habito; a pesar de haberla conocido precisamente allí..


jueves, 3 de febrero de 2011

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Elige un mes. Sólo uno de los doce que tiene el año. Ahora imagínate que únicamente pudieras vivir durante ese periodo de tiempo, todos los años. Imagínate, que cuando los días del mes que has escogido se acaban, te sumerges en un sueño que dura once meses para despertar en el primer día del mes que escogiste. Y así toda la vida.
Como comprenderás, las estaciones del año no cambiarían, oscurecería y amanecería siempre a la misma hora y las vivencias en general serían muy parecidas.
Ahora bien, intenta imaginar que este ciclo temporal solamente lo vives tú y nadie más. Todo el mundo sigue una existencia normal experimentando un día a día continuo excepto tú, que estás encadenado a un año de unas 30 lunas mientras envejeces doce meses más rápido.

Sabiendo todo esto, añade otro factor: eres consciente de todo. Sabes perfectamente tu condición y además recuerdas que, aún viviendo en Julio, exis
te una época tan fría como el aire de tu nevera y que, en contadas ocasiones, el cielo azul se vuelve blanco y cae sobre la ciudad.

Imagínate ahora que te enamoras...sueñas once meses y al despertar ya nada es lo que era. Pasas un mes de dolor y once de pesadillas. Luego doce más de angustia y sólo uno de ellos para poder reprimirla. Lo que quiero que entiendas, amigo mío, es la agonía que siento cuando hablas de amor.