lunes, 24 de mayo de 2010

La flor de la vida.


Conozco a un hombre al que su esposa abandonó. Una esposa guapísima, que levantaba envidias y otras emociones. Aquél hombre cambió de domicilio y se aisló del mundo, sin poder olvidarla. Por la tarde, después de trabajar, pasaba las horas esculpiendo su retrato en mármol y escribiendo poesía hasta el anochecer. Luego, repasaba una y otra vez las fotografías que le había tomado cuando estaban juntos; tocaba el piano y creía estar más cerca de ella. El hombre cultivó la idea que tenía de su esposa durante meses, llegando a soñar día sí día también con que se volvían a conocer.

Un día, en la avenida, el hombre la vio; pero no pudo reconocerla. Había modificado tanto la imagen que tenía de ella que ya nada se parecía a la realidad. El recuerdo de su mujer había sido adaptado a la idealización surgida de su mente. Aquél hombre nunca pudo verla de nuevo ya que se había enamorado de una idea.

martes, 18 de mayo de 2010

historia de una persona
























El becario entró en el despacho del creativo, un despacho que más bien parecía la celda, o el chalet, de un desequilibrado emocional. Se sentó en un puf, con cara de malas pulgas y el creativo (que estaba de pie en su sofá) le preguntó:

-¿De qué vienes a quejarte?

-De que mi brillante idea haya sido rechazada.

El creativo alzó la vista frunciendo el ceño y contestó:

-Imagínate la siguiente situación; Te encuentras en una habitación oscura y de repente una lámpara se enciende. Como es la única fuente de luz te acercas a ella, pero a medida que caminas otras lámparas iguales se encienden también y la habitación queda plenamente iluminada. Entonces, el valor inicial del primer foco de luz se ve rebajado al haber otros que producen lo mismo. Cuando algo así pasa, no quiero escoger una de las cientos de lámparas idénticas que hay en esa habitación.

-¿Y qué quiere sino?

-Lo que quiero es hallar el interruptor que las dota de luz.

jueves, 13 de mayo de 2010


The Fight Club-Edward Norton-I like myself I like myself I like myself I like myself

lunes, 10 de mayo de 2010


Lo siento, enserio...

jueves, 6 de mayo de 2010

Jack.



Soy el sudor frío de Jack.
Soy la euforia de Jack.
Soy el lado artístico de Jack.
Soy las manos de Jack.
Soy el oído de Jack.
Soy el colon de Jack.
Soy los pulmones cansados de Jack.
Soy el corazón fresco y palpitante de Jack.
Soy la torticolis de Jack.
Soy el lumbago de Jack.
Soy el estres de Jack.
Soy la imaginación de Jack.
Soy los ojos envasados al vacío de Jack.
Soy el andar de Jack.

Pero ahora, Soy las horas de insomnio y el cansancio acumulado de Jack.

ESTO DE NO DORMIR SUFICIENTE NO ES BUENO, NADA BUENO...



miércoles, 5 de mayo de 2010


Consumir y producir.
Hoy en día, si no haces ninguna de las dos cosas, acabas por volverte loco.

martes, 4 de mayo de 2010

Día de lluvia...

Día de lluvia...
Mañana tranquila sin excesivas clases...
Mediodia escuchando la lluvia atropellar mi ventana...
Gran tarde de Jazz con Nuria, Manu y Javi...
Noche solitaria, actualizando mi solitario blog, y mi
solitario flickr, junto a mi solitario tuenti, y a mi no tan solitario Facebook, pensando en el verano, el sol y la playa
en los días con el grupo, y con Jaume...
en esta noche solitaria, irremediablemente,
delante del ordenador, adicta al interné,
hablando con él...
observando lo bien que crece mi orquidea
con el vaso de de The Beatles,
repleto de leche -semidesnatada-
el desorden, ya es amo del orden de mi cuarto...

Pero que largas se me hacen las noches pensando...
·
Sobretodo cuando ya ha parado de llover...
,

lunes, 3 de mayo de 2010

Cojo una patata y me la como.

Coloco las patatas fritas encima de mi barriga, empiezo a mirar la película de turno. Cojo patatas, como patatas, cuando se agotan vuelvo a llenar la barriga y así hasta que se acaba la bolsa. Pero la película aún no ha acabado, por suerte. Yo soy una adicta a las historias que me hacen olvidar que en mi cuarto hace frío. Quizás la solución más coherente sería salir de la habitación, pero la ciudad es demasiado calurosa y la gente se viste triste, con esas muecas feas con maquillaje. Me cuesta mucho encontrar personas con belleza por la calle. En cambio, en las historias que observo sucederse hay bastante que saborear con los ojos, probablemente de ahí mi poderosa decantación por la utopía.

Un día fui a ver el mar y me encontré con un árbol sin hojas, junto a unos bancos vacíos. Era pequeño, tanto que incluso las nubes le quedaban grandes. En un principio, uno podía pensar que se trataba de un pobre ser vivo, solitario y sin color. Yo pensé que estaba justo al lado del mar, y eso era una gran suerte.




Rammstein - Du Hast