Por observarte desde el lado roto del cristal que nos separa; por intercambiar contigo el oxígeno del mundo, sintiendo por un instante que tu imagen no es lo único que inunda mis pulmones del perfume que llevas; por todas aquellas puestas de sol, que alargando la sombra de los árboles, me conceden un baile con las siluetas oscurecidas en las que te imagino. Por rozar mis labios contra el viento helado e inventarme tus besos.
Por todo eso, gracias…
Precioso preciosa!(:
ResponderEliminarOH, ¡qué bonito, joder!
ResponderEliminarPD: No eres sosa, sólo que no tienes cosas que contar.
uff, me he emocionado xD me gustaa
ResponderEliminar¿Por qué eres tan genialmente genial?:)
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